El 40% de la meseta del Pantanal está en alto riesgo | WWF Brasil

El 40% de la meseta del Pantanal está en alto riesgo



02 Maio 2018    
El IRE apunta que la instalación de hidroeléctricas es una grave amenaza para la región de la meseta de la cuenca del Alto Paraguay, donde están proyectadas aproximadamente 110 intervenciones
© WWF-Brasil
Renata Andrada Peña

El Estudio Índice de Riesgo Ecológico (IRE) publicado hoy por WWF-Brasil revela que el 40% de la meseta de la cuenca del Alto Paraguay está en alto riesgo. Entre las amenazas figuran el intenso proceso de conversión de áreas de vegetación del Cerrado por pastos y cultivos agrícolas, la creación de presas para la generación de energía, el uso ineficiente y la degradación de áreas agrícolas y pastos, impactos causados por áreas urbanas y la falta de saneamiento básico (de media, menos de 15% del alcantarillado recibe tratamiento y hay un índice medio de pérdida de agua en los sistemas de distribución del 26%).

Esa región de la meseta es importante porque es allí donde se concentran las “torres de agua”, es decir, las fuentes de agua que hacen del Pantanal un área húmeda. Por lo tanto, sólo es posible conservar la planicie inundable del Pantanal si esas “fuentes” o “torres” de agua son preservadas. “Nos enfrentamos a un escenario alarmante. Menos del 1% de la meseta está protegido por Unidades de Conservación (UC's) y el 55% del área ya ha sido deforestada. En la mayoría de las veces, la conversión de la vegetación del Cerrado en no ocurrió siguiendo criterios de seguridad medioambiental, como la manutención de vegetación ribereña y reservas legales. Sólo en el estado de Mato Grosso, el déficit estimado de reserva legal es de 392 mil hectáreas”, afirma el coordinador del Programa Cerrado Pantanal, Júlio César Sampaio.

El documento (acceda al estudio íntegro haciendo clic en el panel al lado) apunta que la expansión económica de la actividad agropecuaria sin el debido planeamiento medioambiental ha provocado impactos no sólo relacionados a la pérdida de biodiversidad, sino también al aumento de pérdida de suelos, causando alteraciones en el régimen hídrico del Pantanal y en su dinámica de inundación.

“La producción en la región no siempre obedece a las mejores prácticas. En áreas de ganadería es frecuente un exceso de pastos, lo que causa la compactación de los sueles y unas mayores tasas de filtración superficial. Es fundamental que se adopten técnicas para el manejo adecuado del ganado, evitando un número excesivo de animales por hectárea y que se apliquen técnicas para la disminución y el control de procesos erosivos. En áreas de cultivo agrícola, técnicas como el terraceo o la siembra directa también tienen que ser expandidas, reduciendo el impacto de la sedimentación en los sistemas acuáticos”, afirma Iván Bergier, investigador de Embrapa Pantanal.  
 
Hidroeléctricas – amenaza
El IRE apunta que la instalación de hidroeléctricas es una grave amenaza para la región de la meseta de la cuenca del Alto Paraguay, donde están proyectadas aproximadamente 110 intervenciones, entre Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH'S) y Centrales Generadoras. Cuarenta de esas construcciones ya fueron instaladas, apresando aproximadamente 40 cauces de ríos. “Si se instalan todas las centrales planeadas, más de 45 afluentes del río Paraguay verán sus cursos alterados, provocando impactos aún desconocidos en el sistema hidrológico y a la migración reproductiva de peces, que salen de la planicie y nadan en dirección a las cabeceras (piracema”), explica José Sabino, investigador de la Uniderp y coordinador del Proyecto Peixes de Bonito.

Propuestas de navegación industrial, como el canal del río Paraguay, también son amenazas identificadas. La intensificación de dragados y desbloqueo de barreras naturales deben de ser mejor comprendidas en un contexto integrado, con una evaluación de la sinergia de los impactos medioambientales en la cuenca. “Tales evaluaciones deben tener en cuenta períodos críticos de funcionamiento del Pantanal, particularmente períodos históricos de sequía (con previsión de que se intensifiquen y sean más frecuentes con los cambios climáticos). Además de eso, necesitamos entender bien cómo cambios en el flujo y la velocidad del agua en los canales pueden afectar al pulso de inundación, generando amenazas para la dinámica social, económica y ecológica del Pantanal”, dice Fábio Roque, profesor de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul.
 
El Índice de Riesgo Ecológico (IRE)
 
El IRE suma el análisis de riesgos al planeamiento territorial, con foco en la conservación de los recursos hídricos. Este abordaje permite comprender la extensión y la intensidad de las actividades humanas en el paisaje, y expresar los riesgos de degradación hídrica y medioambiental asociados a esas actividades. También permite delinear acciones de gestión, conservación y recuperación de áreas de ecosistemas que pueden verse amenazadas. El índice fue calculado por primera vez en 2012, e impulsó importantes acciones de conservación, como, por ejemplo, el proyecto Pacto por las Cabeceras del Pantanal, que ya ha garantizado la recuperación de más de 80 nacientes de afluentes del río Paraguay. Para el desarrollo del estudio, participaron más de 20 investigadores y técnicos implicados en la temática de recursos naturales en la cuenca del río Paraguay de todos los cuatro países.
El IRE apunta que la instalación de hidroeléctricas es una grave amenaza para la región de la meseta de la cuenca del Alto Paraguay, donde están proyectadas aproximadamente 110 intervenciones
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El intenso proceso de conversión de áreas de vegetación del Cerrado por pastos y cultivos agrícolas es una de las graves amenazas al Pantanal
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Esa región de la meseta es importante porque es allí donde se concentran las “torres de agua”, es decir, las fuentes de agua que hacen del Pantanal un área húmeda.
© Bento Viana/WWF-Brasil Enlarge
Sólo es posible conservar el Pantanal si la parte alta está preservada
© André Dib/WWF-Brasil Enlarge
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