Ganadería sostenible: una alternativa por un medio ambiente sano | WWF Brasil

Ganadería sostenible: una alternativa por un medio ambiente sano



31 agosto 2015    
WWF-Brasil ha apoyado a la realización del taller de "Revisión y cierre de la propuesta de una iniciativa a la ganadería responsable en Sudamérica
© Letícia Campos/WWF-Brasil
Hay quienes digan que la ganadería nunca será sostenible. Para WWF, es posible producir con bajo nivel de impacto sobre el medio ambiente y, a la vez, mantener la rentabilidad al productor.

Con 21 millones de cabezas de ganado, el rebaño del estado de Mato Grosso do Sul representa cerca del 10% de los vacunos del país, y aún es el estado con la mayor infraestructura ganadera sostenible, radicada casi en su totalidad en Pantanal. El cambio de una cultura ganadera, cuyas prácticas afectaban al ecosistema tan sensible, hacia una producción responsable se hace posible gracias al trabajo que se están llevando a cabo desde 2004 por WWF-Brasil, en colaboración con la Asociación Brasileña de Ganadería Orgánica (ABPO), la Embrapa-Pantanal y el Grupo de Trabajo para la Ganadería Sostenible (GTPS).
 
"Trabajar con este commodity y luchar contra su impacto sobre el medio ambiente es fundamental, ya que la ganadería ocupa alrededor del 20% del territorio brasileño", dijo Edegar Rosa, coordinador del Programa de Agricultura y Medio Ambiente de WWF-Brasil. "Por ser nuestra misión conservar la biodiversidad y lograr el equilibrio entre el hombre y la naturaleza, la ganadería basada en las buenas prácticas sostenibles es una alternativa importante para la conservación del Pantanal, un bioma rico en pastos nativos", agregó.
 
Durante el siglo XXI, el rebaño de ganado brasileño se hizo el segundo mayor del planeta (detrás de India) y el país pasó a ocupar el liderazgo como el mayor exportador de carne del mundo. El consumo interno también creció y hoy día gira alrededor de 38 kilos per capita.

De acuerdo a los datos oficiales de la FAO, Sudamérica es una de las regiones con más producción de carne, especialmente en Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, Colombia, Ecuador y Bolivia, los cuales representan, en conjunto, más del 30% de la producción global de carne.

De acuerdo con Rosa, "estamos frente a un desafío sin igual. Hasta el 2050, la demanda global de la población por alimento aumentará 70% comparado al año 2000. Ese crecimiento se debe, especialmente, a la intensificación sostenible de la producción agropecuaria, pues igualmente hay una creciente búsqueda, entre los consumidores, por alimentos de calidad y libres de residuos agroquímicos, producidos respetándose a la naturaleza".
 
Luego de diez años trabajando con la cadena de la carne, el WWF-Brasil parece cosechar buenos resultados, conservándose así el 86% del Pantanal que todavía existe. Ivens Domingos, experto en ganadería sostenible de la organización brasileña, contó que otros países de Latinoamérica también han obtenido éxito en la implantación de las buenas prácticas de producción de ganado. "Por esto es importante que haya una movilización conjunta", señaló.
 
Con esa motivación, el WWF-Brasil ha apoyado a la realización del taller de "Revisión y cierre de la propuesta de una iniciativa a la ganadería responsable en Sudamérica", entre los días 23 y 26 de agosto. El evento fue llevado a cabo en la Posada Aguapé, en una de las primeras haciendas en el desarrollo de un sistema productivo ambientalmente correcto en la región de Mato Grosso do Sul.
 
El objetivo del encuentro fue reunir a representantes de Argentina, Colombia, Bolivia, Uruguay, Paraguay y de los Estados Unidos para conocer más acerca de las iniciativas responsables adoptadas por cada país y comprender de qué manera ellos pueden interactuar, por medio de un gran programa que pueda implementar todas estas acciones regionales, respetando sus especificidades.
 
Del otro lado de la frontera
 
"Algunos temprano otros tarde, el hecho de que todos los países presentes en el evento ya hayan elegido la ganadería sostenible como alternativa de garantizarse la seguridad alimentaria junto a la conservación de la naturaleza", señaló Domingos. 
 
Las experiencias compartidas por los países muestran que las granjas siguen estrictos principios y criterios de producción que permiten que el ganado se críe lo más natural posible, en contacto con la flora y fauna de la región, utilizando los recursos naturales de manera racional y cumpliendo con la ley ambiental y laboral.
 
En casos semejantes, es procedimiento obligatorio la protección de los manantiales, que prohíbe tanto el uso del fuego en la gestión de los pastos, como la aplicación de productos químicos en los alimentos. Además, hay que tener en cuenta el bienestar animal.
 
Estas prácticas ya son bastante conocidas en Paraguay, con más de ocho granjas en donde ya se ha implementado.  Pero según Angel Brusquetti Rolón, gerente de desarrollo sostenible de Wildlife Conservation Society (WCS-Paraguay), "todavía hay muchos retos que superar, entre ellos, buscar apoyo para la actividad crezca, lo que es una tarea difícil."
 
En Bolivia, Victor Hugo Magallanes dijo que el contexto político ha cambiado mucho los últimos años, con la victoria de un líder indígena a la presidencia, logrando mejorías significativas, especialmente en cuestiones sociales. Sin embargo, el coordinador del proyecto en WWF-Bolivia realzó que "todavía falta reforzar al componente ambiental".
 
Durante el evento, los participantes confirmaron que en la introducción de buenas prácticas, las granjas lograron resultados bastante avanzados en la reducción de la mortalidad del ganado, en el incremento del número de nacimientos, en la madurez temprana del ganado y en las ganancias. Pero una necesidad señalada por los representantes de Bolivia, Paraguay, Uruguay, Colombia y Argentina es que haya más socios dentro y fuera del Pantanal.
 
Frente a los buenos resultados, los pasos a seguir, definidos por el grupo, están la salida de las experiencias piloto para crecer en escala, el establecimiento de alianzas internas y externas, el fin de la planificación y consolidación de un programa regional de ganadería sostenible en Sudamérica.
 
Ejemplo de ganadería sostenible
 
Nacido en Pantanal en una familia de ganaderos, Don João dijo que ha visto la belleza del Pantanal volverse pastos, lo que lo deja demasiado triste. "Yo siempre me he preocupado en valorar la cultura y la tradición del Pantanal y la mejor manera de lograrlo es asegurar que la ganadería, que es la principal fuente de ingresos por acá, se implemente en equilibrio con la naturaleza", contó.
 
La Hacienda São José, donde también está radicada la Posada Aguapé - la rama de turismo de la propiedad, está 190 km de distancia de la capital de Mato Grosso do Sul, en el municipio de Aquidauana. Tiene cerca de 3 mil hectáreas y cuenta con más de 2 mil cabezas de ganado. Luego de diez años de alianza con WWF-Brasil, el ganadero, quien es también director de la ABPO, ya ha alcanzado una cantidad de carne sostenible suficiente para suplir al mercado estatal.
WWF-Brasil ha apoyado a la realización del taller de "Revisión y cierre de la propuesta de una iniciativa a la ganadería responsable en Sudamérica
© Letícia Campos/WWF-Brasil Enlarge
El objetivo del encuentro fue reunir a representantes de Argentina, Colombia, Bolivia, Uruguay, Paraguay y de los Estados Unidos para conocer más acerca de las iniciativas responsables adoptadas por cada país
© Fernando Minarro/Vida Silvestre Enlarge
Con 21 millones de cabezas de ganado, el rebaño del estado de Mato Grosso do Sul representa cerca del 10% de los vacunos del país, y aún es el estado con la mayor infraestructura ganadera sostenible, radicada casi en su totalidad en Pantanal
© Adriano Gambarini/WWF-Brasil Enlarge
Las experiencias compartidas por los países muestran que las granjas siguen estrictos principios y criterios de producción que permiten que el ganado se críe lo más natural posible, en contacto con la flora y fauna de la región
© Adriano Gambarini/WWF-Brasil Enlarge
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